¿Cómo preparar la piel antes de una mascarilla?
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Una mascarilla funciona mejor cuanto mejor preparada esté la piel. Unos sencillos pasos permiten optimizar la hidratación y la luminosidad. He aquí cómo hacerlo.
Limpiar en profundidad
Empiece con una doble limpieza: un desmaquillante (aceite o bálsamo) seguido de un limpiador suave. Una piel limpia permite que los activos de la mascarilla se difundan sin obstáculos.
Exfoliar con suavidad (a veces)
Una o dos veces por semana, una exfoliación suave ayuda a eliminar las células muertas de la piel. Una piel más lisa aprovecha mejor la mascarilla. No debe hacerse siempre para no fragilizarla.
Aplicar una esencia hidratante
Con la piel aún ligeramente húmeda, una esencia o loción hidratante prepara el terreno. «Prehidrata» la piel, que después absorbe mejor los activos de la mascarilla.
Evitar errores
No aplique un tratamiento demasiado rico justo antes: crearía una barrera. Utilice texturas ligeras para preparar y reserve los tratamientos oclusivos para después.
Y ahora, el turno de la mascarilla
Una vez que la piel esté lista, aplique su mascarilla de biocolágeno y déjela actuar. Así disfrutará plenamente de su efecto hidratante y redensificante.
